César Iglesias salió a buscar el dinero del público. Lo encontró, en buena medida, en los fondos de pensiones de los trabajadores dominicanos. Tres AFP adquirieron el 70 % de la emisión mediante la cual la empresa colocó el 30 % de sus acciones. Desde ese momento, rendir cuentas dejó de ser una cortesía.
Nos dicen que esta inversión ronda apenas el 0.27 % de las carteras de las AFP. Como si un ahorro pequeño mereciera menos vigilancia. La pregunta sigue intacta. ¿Fue un buen negocio para quienes confiaron en la empresa? ¿Lo es todavía?
La utilidad neta se desplomó cerca de un 99 % entre 2024 y 2025. Los resultados quedaron lejos de las proyecciones del prospecto de emisión publicadas en 2023. Una empresa puede equivocarse al proyectar. Puede atravesar años difíciles. Lo que no puede pretender es que, ante una distancia de ese tamaño, baste con depositar documentos en una página web y esperar que pase la inquietud.
Queremos escuchar a quienes dirigen César Iglesias explicar qué ocurrió, qué decisiones tomaron y qué esperan que ocurra. De frente. Con cifras. Aceptando preguntas incómodas.
La empresa invitó al público a compartir su riesgo. Le corresponde compartir también sus explicaciones. Cuando el dinero es de todos, el silencio no puede ser la respuesta.





















































