El sacerdote católico Norberto Rosario Ovalle denunció recientemente que el Congreso Nacional está "lleno de riferos, galleros y patrocinadores de juegos de azar", lo que, a su juicio, impide la correcta aplicación de la ley que regula este sector. Desde la parroquia San Francisco de Asís, en El Factor, provincia María Trinidad Sánchez, el religioso expresó su preocupación por la proliferación de bancas de apuestas y tragamonedas en su comunidad.
Rosario Ovalle cuestionó la presencia de estos negocios cerca de instituciones sensibles como iglesias, escuelas y hospitales. Según el sacerdote, la situación actual genera una "colusión de intereses", donde los mismos legisladores encargados de crear las leyes son parte del negocio que deberían regular, lo que dificulta el control efectivo de los juegos de azar en el país.
El religioso recordó con nostalgia las décadas de los 80 y 90, cuando el Congreso estaba compuesto por intelectuales y políticos de prestigio, en contraste con la composición actual que, según él, propicia el vicio y el juego, incluso involucrando a menores de edad. La ley de juegos de azar, aprobada este mes, busca precisamente supervisar la actividad y combatir las operaciones clandestinas, consideradas fuentes de evasión fiscal y competencia desleal, pero su implementación se ve comprometida por esta situación.
El sacerdote enfatizó que nadie puede ser "juez y parte" en un negocio, señalando la tristeza de que quienes elaboran las normativas también tengan intereses directos en el sector que deben legislar, lo que socava la integridad del proceso regulatorio.
Fuente: El Nacional – Pilar Moreno





















































