Dan Driscoll, secretario del Ejército de Estados Unidos, presentó su dimisión el lunes, según confirmó la Casa Blanca. Esta decisión llega tras reportes de desacuerdos con el secretario de Defensa, Pete Hegseth, en un momento crítico para el liderazgo militar del país.
La subsecretaria principal de prensa de la Casa Blanca, Anna Kelly, no negó los informes sobre la renuncia, destacando el trabajo de Driscoll en la agenda del presidente Trump para fortalecer a Estados Unidos. Kelly afirmó que el Ejército es ahora más poderoso gracias a su colaboración con el comandante en jefe y el secretario de Guerra.
Driscoll tuvo un papel relevante en las negociaciones relacionadas con la guerra en Ucrania. Su salida, si se concreta, marcaría la más reciente de un alto mando militar bajo la administración Trump, lo que podría dejar al ejército estadounidense sin una dirección civil o militar permanente, especialmente mientras la guerra en Irán ya lleva siete meses.
Esta situación se suma a la destitución del jefe del Estado Mayor, el general Randy George, por parte de Hegseth en abril, para quien aún no se ha propuesto un sucesor permanente.





















































