En San Cristóbal, la criminalidad ha aumentado, afectando zonas como Las Flores, Jeringa, 5 de Abril, Moscú, y Bajos de Haina. La provincia está militarizada debido a una ola de violencia que ha resultado en el asesinato de tres comerciantes en un año.
La inseguridad se atribuye a la falta de políticas efectivas, oportunidades laborales para jóvenes, y un sistema educativo deteriorado. La ausencia de patrullaje policial también es un problema, agravado tras el despido del coronel Frank Durán Mejía.
Entre las víctimas de atracos están Gustavo Adolfo, un pintor y deportista, y Ángel Luis Abad, un comerciante. La viuda de Gustavo teme por su seguridad y la de sus hijos, mientras que el caso de Ángel Luis sigue sin resolverse.
Los residentes piden un plan para reducir la criminalidad, sugiriendo la instalación de cámaras de seguridad y un aumento en el patrullaje policial.
Fuente: El Testigo





















































