La Reserva Federal de Estados Unidos (Fed) decidió aumentar sus tasas de interés de referencia en un cuarto de punto porcentual, estableciéndolas en un rango de 3.75% a 4.00%. Esta medida, anunciada el miércoles 16 de septiembre de 2026 en Washington, es la primera de su tipo desde julio de 2023 y busca frenar la inflación que aún se mantiene elevada.
La decisión fue aprobada por unanimidad por los doce miembros con derecho a voto del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC). Además, este es el primer ajuste de política monetaria bajo la dirección del nuevo presidente de la Fed, Kevin Warsh, quien asumió el cargo este año. El banco central justificó el incremento señalando que la economía estadounidense muestra solidez, con un gasto interno resistente y una fuerte creación de empleos, pero las presiones sobre los precios persisten por encima de su meta del 2%.
Las proyecciones más recientes de la Fed sugieren que la mayoría de los funcionarios (16 de 18) esperan al menos otro aumento de un cuarto de punto antes de que finalice 2026, lo que elevaría la tasa a alrededor del 4.1% para fin de año. Esto indica una postura más estricta de lo que se había previsto anteriormente, poniendo fin a un período de cinco reuniones consecutivas sin cambios en las tasas.
Este movimiento se produce en un contexto de diferencias públicas con la Casa Blanca, ya que el presidente Donald Trump ha expresado su preferencia por tasas de interés más bajas. Sin embargo, la Fed ha reiterado que sus decisiones se basan exclusivamente en sus objetivos de estabilidad de precios y máximo empleo. Las nuevas tasas, incluyendo la de los saldos de reserva en 3.90% y la de crédito primario en 4.00%, entrarán en vigor el 17 de septiembre.





















































