Este miércoles, el mayor del Ejército Raúl Alejandro Girón vio levantado su arresto domiciliario, una medida de coerción que cumplía por su implicación en un presunto esquema de corrupción militar. La decisión fue tomada por la jueza Giselle Méndez del Primer Tribunal Colegiado del Distrito Nacional. Ahora, Girón deberá presentarse periódicamente ante el tribunal y tiene prohibido salir del país sin autorización judicial.
La magistrada Méndez explicó que la medida anterior resultaba desproporcional, considerando que la sentencia del caso aún no ha sido leída de forma definitiva y las partes todavía podrían interponer recursos. Girón ha sido una pieza clave para el Ministerio Público como testigo en este juicio, que investiga una supuesta estafa al Estado dominicano por casi cinco mil millones de pesos, involucrando a generales, coroneles y civiles.
Las nuevas restricciones buscan asegurar que Girón permanezca vinculado al proceso judicial. Específicamente, se le exige presentarse el último viernes de cada mes ante la Secretaría del Tribunal apoderado. La jueza enfatizó que estas limitaciones cesarán automáticamente una vez que la sentencia adquiera carácter definitivo, garantizando así su comparecencia en las etapas finales del proceso y la eventual ejecución de la condena.
Fuente: El Nuevo Diario





















































