En el ámbito del marketing digital, los creadores de contenido se han consolidado como actores clave con una incidencia significativa en las decisiones de consumo, gracias a la cercanía que generan con sus audiencias y al amplio alcance de sus vídeos y mensajes en redes sociales. Para que tengamos una idea, según los datos de Statista Consumer Insights[1], la República Dominicana destaca en la región por tener una de las mayores tasas de impacto de influencers en decisiones de compra, es decir, el 22 % de los consumidores dominicanos han comprado productos influenciados por redes sociales.
En este contexto, resulta fundamental que los usuarios desarrollen una mirada crítica y reflexiva, capaz de ir más allá de la apariencia y del mensaje inmediato.
La transparencia, por sí sola, no garantiza la veracidad de la información. El hecho de que una figura pública comparta aspectos de su vida personal o muestre cercanía con su audiencia no implica necesariamente que sus recomendaciones —especialmente en materia financiera— estén respaldadas por información objetiva, verificada o adecuada para todas las personas. De hecho, es bien sabido que la transparencia forma parte de una estrategia de marketing[2], que busca mostrar un lado más humano, más cercano, todo con el fin de conectar más, para poder generar confianza, y por ende vender más.
En el ámbito de los mercados financieros, esta realidad adquiere especial relevancia. En los últimos años, con el auge de la virtualidad, se ha evidenciado un incremento de esquemas fraudulentos en distintos países de América, muchos de los cuales se apalancan en promesas de rendimientos elevados y en el uso de figuras conocidas para generar confianza. La promesa de «dinero rápido y fácil» continúa siendo uno de los principales factores que llevan a muchas personas a tomar decisiones sin el debido análisis. La fábula de la gallina de los huevos de oro nos enseña claramente que debemos evitar dejarnos cegar por la codicia, moraleja que se erige como pura sabiduría frente a promesas de rendimientos irreales.
Hoy contamos con mayores herramientas, información y canales institucionales que permiten realizar una adecuada diligencia, comparar opciones y verificar si una entidad o producto de inversión cuenta con la debida autorización. Aprovechar estos recursos es clave para evitar situaciones que puedan afectar el patrimonio personal y familiar.
Frente a este panorama, es importante recordar que, tanto en el entorno digital como en el financiero, la responsabilidad última recae en cada persona: cuestionar, informarse y verificar son prácticas esenciales para tomar decisiones acertadas.
Los Hechos y las cifras
En nuestro país, los esquemas piramidales se han convertido en una amenaza recurrente. Desde 2022, al menos 4 casos de alto impacto han o están siendo investigados por las autoridades judiciales: Mantequilla (por el apodo de su fundador), Goarbit, fundada por Jairo González, y Digital Kingdom e Investor Winner. Se estima que Investor Winner podría haber estafado más de 50 millones de dólares[3].
Estos casos refuerzan la importancia de la prevención y la educación financiera como herramientas fundamentales de protección al inversionista.
[1] Revista Mercado. (s.f.). Influencers RD: impacto. de https://revistamercado.do/empresas/influencers-rd-impacto/
[2] Núñez, V. (s.f.). Ser transparentes: una nueva forma de hacer marketing. https://vilmanunez.com/ser-transparentes-una-nueva-forma-de-hacer-marketing/
[3] Connectas. (2024, 27 de junio). The boom of crypto pyramid schemes in Latin America. https://www.connectas.org/the-boom-of-crypto-pyramid-schemes-in-latin-america/
Juan A. Pascual
Es un profesional, columnista y escritor apasionado por la cultura, los temas existenciales, la teología, filosofía y la literatura, especialmente el cuento y la narrativa. Se considera un aspirante constante en el ocio de pulir las palabras, reflexionar y escribir. Actualmente colabora en La Revista Palanca.





















































