El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) está mediando en un problema que ha surgido entre la Asociación Nacional de Detallistas de Gasolinas (Anadegas) y las empresas que ofrecen los dispositivos de pago electrónico, conocidos como verifones. La situación, que podría afectar a los usuarios de estaciones de servicio en el país, se hizo pública este martes, con Anadegas anunciando su intención de retirar estos aparatos a partir del 25 de septiembre.
Eddy Alcántara, director ejecutivo de Pro Consumidor, explicó que varias instituciones del Estado, con el Ministerio de Industria, Comercio y Mipymes (MICM) a la cabeza, están trabajando para encontrar una solución. El meollo del asunto es que el uso de los verifones para pagos con tarjeta implica costos que, según Anadegas, están afectando las ganancias de los comerciantes de combustible.
Alcántara hizo un llamado a Anadegas, que representa a gran parte de los detallistas de combustible, para que actúen con sensatez y permitan que las autoridades sigan buscando un acuerdo. El objetivo principal es resolver las diferencias sin que los consumidores sean los perjudicados, asegurando que sigan teniendo diversas opciones para pagar cuando compren gasolina.
La preocupación de las autoridades es que, si no se llega a un consenso, la medida de Anadegas de retirar los verifones de sus más de 700 estaciones afiliadas podría limitar significativamente las formas de pago disponibles. Pro Consumidor se mantiene vigilante y en contacto constante con los directivos de Anadegas, buscando que cualquier solución mantenga intactas las alternativas para los usuarios.
Fuente: Listín Diario – Rafael Castro





















































