El Instituto Nacional de Protección de los Derechos del Consumidor (Pro Consumidor) llevó a cabo la destrucción de casi 20 toneladas de productos alimenticios que estaban vencidos, adulterados o no eran aptos para el consumo humano. Esta acción se realizó en la provincia de San Cristóbal, como parte de un esfuerzo para sacar del mercado mercancía peligrosa que había sido reetiquetada o manipulada en sus fechas de caducidad. El director ejecutivo de la institución, Eddy Alcántara, supervisó el proceso.
Los productos destruidos fueron incautados durante operativos previos en varios almacenes de la zona, donde se desmanteló una red dedicada a esta práctica ilegal. Se descubrió que los alimentos, que incluían desde productos de consumo masivo hasta artículos de uso diario, eran alterados para parecer aptos para la venta, engañando a los compradores y poniendo en riesgo su salud.
Como resultado de estas intervenciones, Randy García, el propietario de los establecimientos implicados, fue arrestado y actualmente cumple una medida de coerción. Pro Consumidor ha enfatizado que la destrucción de esta mercancía es la fase final de un proceso que busca asegurar que estos productos nunca regresen al mercado. La institución continuará con las investigaciones y reforzará la vigilancia a nivel nacional para combatir el fraude comercial y proteger los derechos de los consumidores.





















































