Los precios del petróleo experimentaron un alza superior al 4% al inicio de las operaciones en Asia el 22 de abril de 2026, impulsados por la inquietud del mercado ante la incertidumbre en las negociaciones entre Irán y Estados Unidos, así como por el persistente bloqueo del estrecho de Ormuz. Este incremento inicial, observado desde Tokio, Japón, reflejó la preocupación global por el suministro de crudo.
Específicamente, el barril de West Texas Intermediate (WTI), referente estadounidense, alcanzó un aumento del 4,06%, llegando a 96,73 dólares. Por su parte, el Brent del mar del Norte, marcador global, se valorizó un 3,62%, situándose en 105,63 dólares. Ambos referentes moderaron sus ganancias minutos después de la apertura del mercado.
La escalada de tensión geopolítica ha generado una profunda preocupación en el mercado energético respecto a la estabilidad del suministro global de crudo. La situación entre Irán y Estados Unidos, sumada a la importancia estratégica del estrecho de Ormuz para el transporte marítimo de petróleo, contribuye a la volatilidad observada en los precios y a la incertidumbre sobre el futuro del mercado.





















































