Una operación de interdicción de narcóticos, ejecutada el 17 de abril de 2026, resultó en la incautación de 1,707 kilogramos de cocaína frente a las costas de Pedernales, República Dominicana. Este importante decomiso, considerado uno de los mayores en la historia reciente del país, fue llevado a cabo por la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) con el apoyo crucial de la Administración para el Control de Drogas (DEA), a través de su División del Caribe, junto a otras fuerzas de seguridad dominicanas y organismos internacionales.
La acción se desarrolló mediante un despliegue coordinado que incluyó unidades navales y aéreas, además del respaldo del Grupo de Trabajo Interinstitucional Conjunto Sur, permitiendo interceptar el cargamento en alta mar. Evan Martínez, agente especial interino a cargo de la División del Caribe de la DEA, subrayó que el éxito de la operación es un testimonio de las sólidas alianzas internacionales y el intercambio de inteligencia entre agencias, destacando el compromiso compartido contra el narcotráfico.
Las autoridades señalaron que esta intervención logró desarticular una estructura criminal transnacional dedicada al tráfico de drogas a gran escala, que utilizaba el corredor del Caribe como una de sus rutas más activas. El Instituto Nacional de Ciencias Forenses confirmó que la sustancia incautada era cocaína. Tras el decomiso, los organismos de seguridad mantienen operativos de vigilancia e investigación en la zona para identificar a otros implicados y fortalecer el expediente judicial.
Este tipo de acciones pone de manifiesto los riesgos inherentes a la labor de los agentes en la lucha contra el narcotráfico. Las autoridades reafirmaron su compromiso de continuar con las operaciones conjuntas para frenar el flujo de drogas ilícitas en la región del Caribe, protegiendo así a las comunidades del impacto del crimen organizado.





















































