El Instituto Oncológico Regional del Cibao enfrenta una deuda de 750 millones de pesos con laboratorios farmacéuticos, atribuida a la gestión anterior de Héctor Lora. Iván Mercader, presidente del Patronato Cibaeño contra el Cáncer, denunció un fraude contra el Seguro Nacional de Salud (Senasa), donde se alteraban órdenes médicas para incluir procedimientos innecesarios, facturados al seguro. Un médico estaba asignado exclusivamente para estas modificaciones.
Mercader también criticó el control absoluto de la administración anterior, que violó los estatutos al no celebrar elecciones durante siete años y eliminó las figuras del tesorero y secretario. Además, se expulsó a la rama femenina para desviar fondos a entidades privadas como "TócateRD" y otras sucursales.
El abogado Johan Newton López describió la gestión pasada como una "organización tipo mafia siciliana", controlada por el núcleo familiar del expresidente, incluyendo a su exesposa, quien era auditora y vicepresidenta. Se detectó una triangulación comercial donde el oncológico importaba papel libre de impuestos para venderlo a una empresa privada vinculada al exdirector, que luego lo revendía al centro a precios elevados.
El proceso legal actual se centra en cargos de lavado de activos, abuso de confianza y enriquecimiento injustificado. Los acusados poseen propiedades que no corresponden con sus ingresos. La defensa ha intentado bloquear las cuentas del oncológico, complicando el pago de la nómina de 400 empleados, lo que parece un intento de crear caos administrativo.
Fuente: El Testigo





















































