El obispo Jesús Castro Marte, de la Diócesis de Nuestra Señora de la Altagracia, expresó el jueves su profunda preocupación por el crecimiento urbanístico en Verón-Punta Cana, señalando que este se realiza sin la planificación adecuada que exige la Ley No. 368-22 de Ordenamiento Territorial. Su advertencia se suma a las críticas previas del empresario turístico Frank Rainieri sobre la insostenibilidad del desarrollo sin regulación en la misma zona.
Castro Marte enfatizó que, si bien no se opone al progreso, las autoridades deben asegurar el cumplimiento estricto de las normativas por parte de los desarrolladores inmobiliarios. Además, hizo un llamado a proteger la inversión extranjera, alertando sobre la aparición de falsos promotores que estafan a compradores de buena fe, lo que podría menoscabar la seguridad jurídica y la imagen del país.
Por su parte, Frank Rainieri, presidente del consejo de Grupo Puntacana, calificó de insostenible el desarrollo sin un plan de ordenamiento territorial, destacando que la dimensión catastral de Punta Cana ya supera la del Gran Santo Domingo. El empresario lamentó la falta de determinación oficial para abordar esta situación, señalando que el crecimiento urbano, especialmente el turístico, requiere límites y responsabilidad.
Rainieri también manifestó inquietud por la proliferación de proyectos inmobiliarios en áreas desprovistas de servicios básicos, como plantas de tratamiento de aguas o accesos viales adecuados, lo cual impacta negativamente la calidad de vida de los residentes. Ambos líderes coinciden en la urgencia de una intervención gubernamental para garantizar un desarrollo ordenado y sostenible en la región.





















































