El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, partió este lunes hacia Estados Unidos. Su agenda incluye un encuentro con el presidente Donald Trump y la asistencia al funeral del senador Lindsey Graham. El viaje, que despegó con un retraso de más de dos horas desde una base militar en Beerseba, se dirige a Washington.
La salida del avión gubernamental, conocido como Alas de Sión, se realizó desde la base de Nevatim, en el sur de Israel, en lugar del Aeropuerto Internacional Ben Gurión, su punto de partida habitual. Además, la ruta inicial de la aeronave mostró un desvío inusual sobre el Mar Muerto antes de tomar rumbo oeste hacia su destino final. La oficina del primer ministro no ha emitido comunicados oficiales sobre este viaje, a diferencia de ocasiones anteriores.
Se espera que el tema central de la reunión entre Netanyahu y Trump, programada para el miércoles, sea la situación en Irán. Este encuentro ocurre tras recientes bombardeos estadounidenses sobre la República Islámica y las respuestas iraníes en la región. También se abordarán los esfuerzos para negociar un acuerdo sobre el tránsito en el estrecho de Ormuz.
El gobierno israelí ha expresado su preocupación de que Estados Unidos pueda alcanzar un pacto con Irán que facilite la recuperación económica de este último y el desarrollo de armamento nuclear. En el pasado, la alianza entre ambos países experimentó fricciones debido a pronósticos israelíes sobre la destrucción del régimen iraní que no se materializaron, lo que Netanyahu buscará evitar esta vez, presentándose sin una imagen de instigador de conflictos.





















































