El Ministerio Público sostiene que el ataque contra el merenguero Gilberto Julián Sarante Perdomo, conocido como Julián Oro Duro y el asesinato de su esposa Zeneida Socorro Castillo, no fueron consecuencia de un robo que se salió de control sino parte de un plan previamente concebido que contemplaba matar a ambos y apoderarse de sus bienes.
La tesis está contenida en la solicitud de medida de coerción presentada contra los cuatro hombres imputados por el caso, en la que el órgano acusador describe una actuación coordinada y planificada con aproximadamente un mes de antelación.





















































