Una red criminal que operaba desde Santiago, República Dominicana, fue desmantelada mediante la Operación XL526. Los miembros simulaban ser del Cártel de Sinaloa para extorsionar a residentes en EE. UU., utilizando llamadas y mensajes amenazantes.
La organización captaba a sus víctimas a través de anuncios en plataformas digitales y usaba el miedo como herramienta de presión. Los fondos obtenidos eran movidos mediante criptomonedas y otros mecanismos financieros para ocultar su origen.
Durante la operación, se realizaron 28 allanamientos y se arrestó a una veintena de personas, incluidos los presuntos líderes de la organización.





















































