Deivy Carlos Abreu, conductor de un camión de desechos sólidos, fue fatalmente apuñalado por un grupo de motoristas en el parqueo del Palacio de Justicia de Santiago el 13 de abril de 2026. El incidente ocurrió tras un accidente de tránsito que desencadenó una persecución. Sus restos fueron sepultados el 20 de abril en Constanza, en medio de un clamor familiar por justicia.
La tragedia se desató cuando al menos quince motociclistas persiguieron a Abreu Quezada después de que su camión impactara a uno de ellos. El conductor intentó buscar refugio en un destacamento policial, donde clamó por ayuda sin éxito, antes de dirigirse al Palacio de Justicia. Allí, fue atacado con un cuchillo táctico, recibiendo dos estocadas, una de las cuales le causó una hemorragia masiva.
La familia de Abreu, padre de tres hijos y empleado de Comlursa, expresó su profundo dolor e indignación. Su madre, Sofía Quezada, demandó justicia, afirmando que su hijo no merecía una muerte tan cruel. Los parientes criticaron la demora en la asistencia médica, a pesar de la cercanía de un hospital, y la aparente falta de seguridad en el parqueo del Palacio de Justicia, una zona de acceso restringido.
La magistrada Yenny Berenice Reynoso instruyó a los fiscales a presentar cargos preliminares por asesinato contra los implicados. Tanto la empresa Comlursa como la Alcaldía de Santiago lamentaron el suceso, condenaron la violencia y exigieron que se aplique todo el peso de la ley a los responsables, destacando la importancia de resolver conflictos pacíficamente.





















































