El exdiplomático estadounidense Manuel Rocha se presentará ante un tribunal de Miami este viernes. Será sentenciado por varios cargos federales relacionados con servir como agente de Cuba durante 40 años, además de declararse culpable.
En febrero, la defensa de Rocha anunció que el acusado admitiría los cargos de conspirar para ser agente de un gobierno extranjero. La fiscalía ha calificado este caso como una de las traiciones más osadas en la historia de la diplomacia estadounidense.
Rocha, de 73 años, enfrenta un total de 15 cargos por seis delitos, que en conjunto podrían acarrearle una pena máxima de 60 años de prisión.
Hasta el momento, no se ha revelado la sentencia acordada por la fiscalía tras el anuncio de que aceptaría los cargos en su contra.
Inicialmente, el exembajador se había declarado no culpable de los cargos.
Rocha fue arrestado en Miami el 1 de diciembre pasado tras confesar sus actividades a un agente del FBI que se hizo pasar por otro espía cubano.
El exdiplomático de origen colombiano está acusado de cometer múltiples crímenes federales al actuar secretamente como agente del gobierno de Cuba durante décadas.
Entre los cargos hay uno por actuar como agente ilegal de Cuba y otro por conspiración de ese mismo crimen y defraudar a Estados Unidos. También enfrenta cinco cargos por fraude electrónico, tres por hacer una declaración falsa en una solicitud de pasaporte, cuatro por uso de un pasaporte obtenido mediante una declaración falsa y uno por declaraciones y representaciones falsas.
Esta semana una coalición del exilio cubano en Miami llevó a cabo una concentración frente la Corte Federal Wilke D. Ferguson para pedir que se le dicte “sentencia máxima” a Rocha. Los manifestantes afirman que Rocha traicionó a EE.UU. y pudo haber tenido complicidad en crímenes de lesa humanidad. En febrero, la viuda del disidente cubano, Oswaldo Payá, interpuso una demanda contra Rocha, acusándolo de ser cómplice del asesinato de su esposo en 2012.
Entre 1981 y 2002, Rocha fue empleado del Departamento de Estado de EE.UU. y ocupó varios puestos en las embajadas de Estados Unidos en República Dominicana, Honduras, México, Argentina y Bolivia.





















































