El proyecto no es solo una obra de infraestructura, sino una operación de recuperación integral que abarca 1.7 kilómetros lineales y más de 90,000 metros cuadrados de intervención. Lo que por décadas fue una franja subutilizada, hoy se erige como un sistema continuo que devuelve a la ciudad su conexión con el mar.
Una Oferta Complementaria para la Familia
Más allá de su carácter técnico, el Malecón Deportivo se convierte en una oferta complementaria vital para las familias del Distrito Nacional. Al integrar áreas de juegos infantiles de alta calidad, zonas de picnic y espacios de esparcimiento pasivo, el proyecto ofrece un refugio seguro y vibrante para la convivencia ciudadana. Es un lugar donde la recreación de los niños, el deporte de los jóvenes y el descanso de los adultos convergen en un mismo frente marítimo.
Deporte de Clase Mundial y Recreación
El Malecón se divide en cuatro zonas neurálgicas que diversifican la oferta urbana:
Zona 1 (Skatepark): Cuenta con una pista de certificación internacional diseñada para competencias de alto nivel.
Zona 2 (Deportes de Arena y Cancha): Incluye voleibol de playa, baloncesto 3×3 y una cancha de fútbol 7 con superficie sintética.
Zona 3 (Esparcimiento): Un área dedicada al encuentro con un gimnasio al aire libre y una explanada adoquinada para actividades múltiples.
Zona 4 (Pádel): Incorpora dos canchas de pádel y áreas comerciales de soporte.
Paisajismo y Mobiliario: La Nueva Identidad
La intervención ha priorizado la estética y la sostenibilidad para garantizar el confort de los usuarios:
Vegetación: Incorporación de más de 20,000 m² de grama y 5,000 especies vegetales nativas y adaptadas.
Equipamiento: Instalación de 300 bancos y 170 postes con luminarias solares que garantizan la seguridad y el uso nocturno.
Iconografía: Las tradicionales "haraganas" se han consolidado como el símbolo distintivo y el principal punto fotográfico del paseo.
Compromiso Verde: Pulmón Ecológico y Belleza Visual
Un componente fundamental de este rescate es su profundo sentido ecológico. La siembra masiva de nuevos árboles y el acondicionamiento riguroso de las áreas verdes no solo transforman la estética del entorno, sino que actúan como un amortiguador ambiental para la ciudad.’
Esta renovación botánica mitiga el efecto de isla de calor urbana, mejora la calidad del aire en la avenida y fomenta el retorno de la avifauna local. Visualmente, el contraste del verde vivo de la vegetación con el azul del mar Caribe crea un paisaje armónico que invita a la desconexión y al bienestar mental de quienes lo visitan.
Conectividad y Futuro
A través de un paseo lineal peatonal y una vía de movilidad alterna, se garantiza la accesibilidad universal. Este proyecto se consolida como una pieza clave en la transformación del litoral sur, apostando firmemente por la salud, la inclusión y la seguridad ciudadana.





















































