La Guardia Costera de Estados Unidos interceptó a principios de septiembre el buque Grace en el Caribe, que supuestamente transportaba combustible a Cuba. Esta acción se enmarca en el embargo petrolero de Washington a la isla.
El Grace fue escoltado hasta el puerto de Progreso, en Yucatán, donde la Marina mexicana confirmó que transportaba combustible. En el operativo participaron dos navíos, un avión de vigilancia marítima HC-144 y un equipo táctico de la Guardia Costera.





















































