La República Dominicana respondió con una nueva medida legal justo antes de que Estados Unidos aplicara un arancel del 12.5% a sus importaciones. El presidente Luis Abinader firmó el Decreto 502-26, que prohíbe la entrada de mercancías producidas con trabajo forzoso y establece un sistema para investigar y bloquear estos productos. Esta acción se tomó horas antes de que la medida estadounidense entrara en vigor la madrugada de este viernes.
La decisión de Washington de aplicar este arancel, el más alto establecido, se debe a su percepción de que la República Dominicana no contaba con controles efectivos contra el comercio de bienes elaborados bajo trabajo forzoso. El decreto dominicano busca llenar ese vacío, otorgando a la Dirección General de Aduanas la autoridad para investigar y retener productos sospechosos, mientras que el Ministerio de Trabajo actuará como órgano técnico. Además, obliga a los importadores a ser transparentes con sus cadenas de suministro.
Aunque es poco probable que este decreto detenga la aplicación inmediata del arancel, sí envía una señal clara de que el país se alinea con las exigencias de Estados Unidos, lo que podría ser clave para futuras revisiones comerciales. Desde el sector privado, la Asociación de Industrias de la República Dominicana (AIRD) ha pedido una estrategia nacional para fortalecer la competitividad, mientras que la Asociación Dominicana de Exportadores (Adoexpo) manifestó su preocupación por la incertidumbre, pero confía en las conversaciones entre ambos gobiernos.
El ministro de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo "Yayo" Sanz Lovatón, aseguró que las conversaciones con Estados Unidos continúan. Expresó su confianza en que el porcentaje del arancel pueda reducirse, señalando que la medida estadounidense es parte de una política global y no está dirigida específicamente contra la República Dominicana, sino que se aplicará con especificaciones para cada país.





















































