Este miércoles, tres hijos del líder de la facción política de Hamás, Ismail Haniye, perdieron la vida en un ataque del Ejército de Israel en el campo de refugiados de Shati, ubicado en el norte de la Franja de Gaza. Además, dos nietos de Haniye también fallecieron cuando el vehículo en el que viajaban fue alcanzado por proyectiles israelíes, según reportó el periódico 'Filastin' de Gaza, ligado al grupo islamista palestino.
Los fallecidos fueron Muhammad, Hazem y Amir, así como Jaled y Razan, los hijos de Haniye. El líder de Hamás expresó: "Doy gracias a Dios por el honor que nos ha concedido a través del martirio de mis tres hijos y algunos nietos". Haniye lamentó que ya son 60 los miembros de su familia que han perecido a manos de Israel en décadas pasadas.
En medio de estos acontecimientos, Hamás evalúa un proyecto de tregua en la Franja de Gaza, mientras que Israel se prepara para una ofensiva en Rafah tras seis meses de conflicto con el grupo islámico. Esto se suma a la retirada de tropas israelíes del sur de Gaza, como una señal de los cambios en la dinámica del conflicto.
Haniye declaró: "Toda nuestra gente y todas las familias en Gaza han pagado un alto precio con la sangre de sus hijos, y yo soy uno de ellos". El líder de Hamás reafirmó la determinación del pueblo palestino ante los embates israelíes y prometió que la sangre derramada fortalecerá su apego a la tierra y a la causa palestina.
Tristemente, esta no es la primera pérdida familiar que Haniye sufre a causa de la ofensiva militar desencadenada por Hamás. Su nieta Roaa Hammam perdió la vida por los bombardeos apenas un mes después de iniciados los conflictos. Según el Ministerio de Salud de la Franja de Gaza, más de 33,400 personas han muerto y más de 76,000 han resultado heridas desde el inicio de los ataques de Israel hace seis meses.





















































