La comunidad de Los Hatillos, en Hato Mayor, lamenta el fallecimiento de Escarlen De los Santos, una joven que se convirtió en un símbolo de concientización sobre los peligros del consumo de cigarrillos electrónicos y sustancias similares. De los Santos, quien había estado postrada en cama debido a complicaciones de salud, utilizó sus plataformas digitales para emitir una contundente advertencia a la juventud dominicana.
A través de videos de reflexión, Escarlen documentó su propia realidad para ilustrar las graves consecuencias de estos dispositivos. Su mensaje, que hoy resuena como un legado póstumo, instaba a los jóvenes a alejarse del vaper y la hookah, expresando con vehemencia: «Dejen eso, miren cómo estoy yo», buscando evitar que otros experimentaran su sufrimiento físico.
La partida de De los Santos deja un profundo vacío entre sus seres queridos en Los Hatillos y reaviva el debate nacional sobre el impacto perjudicial de los cigarrillos electrónicos en la salud pulmonar de la población joven. Aunque su presencia física ya no esté, su voz perdura como un llamado urgente a la prudencia y al cuidado de la vida ante el uso de estos productos.





















































