El exbanquero Tomás Niembro Concha fue condenado a 112 meses de prisión, equivalentes a nueve años y cuatro meses, por participar en un esquema de fraude millonario ejecutado mediante Nodus International Bank, entidad financiera que dirigía en Puerto Rico. La jueza Kathleen M. Williams también le impuso tres años de libertad supervisada y el decomiso de US$16.9 millones. La restitución será fijada el 17 de diciembre de 2026.
Niembro se declaró culpable de conspiración para cometer fraude electrónico y violar sanciones económicas de Estados Unidos. Según el Departamento de Justicia, él y su socio Juan Francisco Ramírez utilizaron fondos de Nodus para financiarse mediante empresas relacionadas.
El banco colocaba certificados de depósito en una financiera de Miami que luego prestaba gran parte del dinero a sus accionistas y sociedades. También compró 47 pagarés por unos US$25.3 millones emitidos por Nodus Finance, compañía propiedad de ambos. La pérdida atribuida al fraude fue calculada en al menos US$24.9 millones.
Parte de los fondos sirvió para aparentar aportaciones de capital y ocultar la situación de Nodus. Cuando fue intervenido en octubre de 2023, el banco mantenía unos US$92 millones en obligaciones con sus depositantes.
Niembro también admitió participar en un plan para evadir sanciones contra una persona vinculada al apoyo financiero de PDVSA. La operación contemplaba revenderle, mediante una compañía pantalla, una propiedad de Southampton, Nueva York, por US$4 millones.
En República Dominicana, Niembro fue accionista mayoritario y vicepresidente del Banco de Ahorro y Crédito Empire. Su defensa informó al tribunal que controló el 70 % de la entidad desde 2013 hasta su venta en enero de 2018.
Los informes de la Superintendencia de Bancos identificaban como accionistas a Grupo Niembro Concha y Grupo Carlino Linares. Niembro comenzó a controlar Nodus en mayo de 2017, mientras que la primera operación fraudulenta documentada ocurrió en agosto de ese año, por lo que durante varios meses mantuvo simultáneamente su participación en Banco Empire y el control de la entidad puertorriqueña.





















































