Richard Félix, un mecánico, fue asesinado a tiros en Manganagua, Santo Domingo Oeste, el martes por la tarde. El incidente ocurrió cerca del negocio de su hermano, donde trabajaba, y dejó a la comunidad consternada por la brutalidad del ataque.
Wander Félix, padre de la víctima, declaró que su hijo tenía numerosos enemigos en Los Praditos y que había recibido amenazas de muerte antes del suceso. El padre responsabiliza a estos enemigos de lo ocurrido y de cualquier futuro incidente que pueda afectarle.
Richard Félix fue acribillado con siete disparos, dos de ellos en la cabeza, frente a su hermana embarazada. Vecinos del sector describieron el ataque como un posible "sicariato" o un crimen planificado, sugiriendo que la víctima podría tener un "pasado oscuro" dado el método de ejecución.
Aunque Richard Félix trabajaba como mecánico en el establecimiento de su hermano, los propietarios no residían en Manganagua, y el negocio llevaba varios meses operando en la zona. La víctima deja a tres hijos en orfandad.





















































