El precio del petróleo intermedio de Texas (WTI) superó los 100 dólares por barril, alcanzando casi los 110 dólares, mientras que el Brent superó los 105 dólares. Este incremento se produce tras una semana de conflicto entre Estados Unidos e Irán, generando preocupación por el cierre del Estrecho de Ormuz, por donde transita una quinta parte del crudo mundial. Según Trading Economics, los precios del Brent aumentaron un 15% debido a la reducción de producción en Oriente Medio.
El presidente Donald Trump minimizó el impacto del alza de precios, afirmando que es un "pequeño precio" a pagar por la seguridad global. En TruthSocial, mencionó que los precios caerán una vez que se resuelva la amenaza nuclear de Irán. Los índices de Wall Street, como el S&P 500, Nasdaq Composite y Dow Jones, mostraron una caída cercana al 1,5%.
Desde el inicio del conflicto, el precio de la gasolina en EE.UU. ha aumentado un 16%, situándose en un promedio de 3,45 dólares por galón. El secretario de Energía, Chris Wright, declaró que EE.UU. no planea atacar la industria petrolera de Irán, distanciándose de las acciones recientes de Israel contra depósitos de combustible iraníes.
Fuente: El Testigo





















































