El gobierno de Colombia, bajo la dirección del presidente Abelardo de la Espriella, anunció la ruptura de relaciones diplomáticas con Irán, una medida que entró en vigor el 19 de septiembre de 2026. La decisión, confirmada por la Cancillería colombiana, se fundamenta en preocupaciones de seguridad nacional y hemisférica, la lucha contra el crimen transnacional y los presuntos vínculos de Irán con grupos terroristas.
Además de la ruptura diplomática, el ejecutivo colombiano declaró al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica iraní (CGRI) como un grupo terrorista, argumentando que representa un grave peligro para la paz y la seguridad internacional. Colombia también señaló que este grupo reprime a la población iraní y realiza operaciones encubiertas más allá de sus fronteras. Es importante destacar que, a pesar de la ruptura diplomática, las relaciones consulares entre ambos países se mantendrán.
Las relaciones diplomáticas entre Colombia e Irán se establecieron el 28 de abril de 1975, extendiéndose por más de cinco décadas con algunas interrupciones en el nivel de representación. Esta reciente decisión marca un giro significativo en la política exterior del gobierno de De la Espriella, que ha buscado fortalecer sus lazos con Estados Unidos y restablecer las relaciones diplomáticas con Israel, las cuales habían sido rotas previamente por el gobierno de Gustavo Petro.
La Cancillería colombiana también mencionó violaciones de derechos humanos atribuidas a las autoridades iraníes, ataques contra países ajenos al conflicto en Oriente Medio, el bloqueo del estrecho de Ormuz y la obstrucción a las labores del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) para verificar el programa nuclear iraní como factores adicionales en su decisión. La embajadora de Israel en Bogotá, Vivian Aisén, celebró la medida, expresando su confianza en que contribuirá a fortalecer la seguridad de la población colombiana.





















































