El Gobierno de Trump ha reducido la vigencia de los permisos de trabajo de cinco años a 18 meses para cientos de miles de inmigrantes en Estados Unidos. Esta medida, anunciada por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) el 4 de diciembre, afecta tanto a renovaciones como a nuevas solicitudes de permisos de trabajo (EAD).
La nueva normativa, que entró en vigor el jueves, permite revisiones más frecuentes de la elegibilidad de los migrantes. Los solicitantes deben presentar sus renovaciones con anticipación para evitar interrupciones en su autorización de empleo. Sin embargo, los permisos emitidos antes del 4 de diciembre conservarán su vigencia original hasta su expiración.
Los grupos afectados incluyen solicitantes de asilo, beneficiarios de DACA, refugiados, personas bajo Estatus de Protección Temporal (TPS) y otras categorías humanitarias reconocidas por USCIS. También se ven afectados aquellos con órdenes de suspensión de deportación, solicitudes pendientes de asilo, peticiones de ajuste de estatus y solicitudes bajo programas humanitarios especiales como NACARA.
Esta medida busca mejorar la supervisión y actualización de los datos de los inmigrantes que trabajan legalmente mientras sus casos son revisados, asegurando la continuidad del empleo dentro del marco legal vigente.
Fuente: El Testigo





















































