La Cámara de Diputados de República Dominicana dio un paso importante este jueves al aprobar, de urgencia y en dos lecturas, un proyecto de ley que busca regular de manera integral los juegos de azar en el país. Esta iniciativa, que ahora regresa al Senado para que se conozcan las modificaciones introducidas por la Cámara Baja, representa un esfuerzo por modernizar la legislación en un sector que, según los legisladores, carecía de mecanismos de fiscalización adecuados.
El proyecto, descrito como de gran complejidad por el presidente de la Cámara de Diputados, Alfredo Pacheco, cuenta con al menos 195 artículos. Entre sus puntos más destacados se encuentra la creación de la Dirección General de Juegos de Azar (DGJA), un nuevo organismo autónomo y descentralizado que será el encargado de regular, supervisar y fiscalizar todas las actividades de apuestas y juegos, tanto en locales físicos como en plataformas digitales.
La nueva normativa establece límites claros para la ubicación de los establecimientos de juegos, prohibiendo su instalación a menos de 500 metros de escuelas, universidades, hospitales e iglesias. Además, pone un fuerte énfasis en la protección de los menores de edad, impidiendo su acceso y participación en cualquier tipo de juego de azar, incluyendo el registro en plataformas de apuestas en línea. También se restringe la participación a personas en estado de alteración de conciencia y a ciertos profesionales vinculados al sector.
En cuanto a las operaciones, los casinos solo podrán funcionar en hoteles de cuatro estrellas o más, y requerirán una licencia de diez años otorgada por la DGJA. La ley también contempla un régimen de sanciones robusto, clasificando las infracciones en leves, graves y muy graves, con multas significativas y penas de prisión que pueden ir de uno a diez años para quienes operen sin licencia, manipulen resultados o incurran en fraude. Las empresas también serán responsables y podrán enfrentar desde multas hasta su disolución. Una vez que se publique el registro de licenciatarios, no se otorgarán nuevas licencias por diez años, con la excepción de los casinos en zonas turísticas.





















































