La jueza Ysis Muñiz, presidenta de la Segunda Sala Penal de la Corte de Apelación del Distrito Nacional, impuso tres meses de prisión preventiva al procurador fiscal Aurelio Valdez Alcántara. La medida de coerción se dictó en Santo Domingo, enviando al imputado al Centro Correccional y Rehabilitación de Najayo-Hombres, San Cristóbal, tras ser acusado de recibir un soborno de US$10,000 de un testigo vinculado a la red de corrupción del Seguro Nacional de Salud (SENASA), conocida como “Cobra”.
El Ministerio Público había solicitado 12 meses de prisión preventiva para Valdez Alcántara, quien enfrenta cargos por soborno, concusión de funcionario y presuntos actos de corrupción. Según el expediente judicial, el 13 de marzo de 2026, el fiscal se reunió con el testigo Roberto Canaán en el estacionamiento de un centro comercial en el Distrito Nacional. Durante el encuentro, Valdez Alcántara habría utilizado información privilegiada para presionar al testigo, proponiendo alterar el proceso judicial a cambio de dinero.
La solicitud inicial de soborno ascendía a US$200,000, cifra que posteriormente se habría reducido a US$150,000 tras una negociación. Además del dinero, el fiscal presuntamente exigió un reloj de lujo marca Rolex y un vehículo Mercedes-Benz 350 o 450 de color negro. Las presiones continuaron mediante llamadas telefónicas, fijando un plazo hasta el 24 de marzo y advirtiendo sobre la posible judicialización del caso si no se realizaba el pago.
El 27 de marzo de 2026, las autoridades realizaron un allanamiento en la residencia del procurador fiscal, donde fue arrestado. Durante el operativo, se ejecutó una entrega vigilada del dinero que el fiscal habría recibido. El Ministerio Público sostiene que Valdez Alcántara se dedicaba a manipular investigaciones bajo su responsabilidad a cambio de sobornos. Roberto Canaán Acta, el testigo clave, también figura en el caso que involucra al exdirector de SENASA, Santiago Hazim.





















































