El Congreso Nacional concluyó su primera sesión legislativa ordinaria de 2026 sin lograr convertir en ley una serie de reformas consideradas vitales para el país. Proyectos importantes como los Códigos Civil, Laboral y de Seguridad Social, así como la reforma Policial, quedaron sobre la mesa y serán retomados a partir del 16 de agosto, cuando inicie la próxima legislatura.
Entre las iniciativas que no avanzaron se encuentran también la Ley de Agua, la de Hidrocarburos y la de Salud Mental. La falta de consenso y, en ocasiones, de voluntad política, fueron factores determinantes para que estas reformas, algunas de las cuales forman parte del mandato constitucional de 2010, no vieran la luz en esta etapa. Por ejemplo, la Reforma Laboral se estancó en comisión debido a desacuerdos sobre la cesantía, mientras que la reforma policial, aunque aprobada por el Senado, prescribió en una comisión de diputados.
A pesar de los proyectos pendientes, la legislatura tuvo su cuota de productividad, especialmente hacia el final. Se aceleró la modificación de la Ley de Residuos Sólidos, se aprobó un paquete de medidas fiscales y se reformuló el presupuesto de la nación para 2026. Este último incluyó la aprobación de casi 500 millones de dólares en préstamos destinados a áreas como la seguridad vial, infraestructura y gestión de riesgos.
Ahora, la expectativa está puesta en la nueva legislatura que comenzará el 16 de agosto, donde el Congreso Nacional intentará avanzar en estas iniciativas que han generado controversia parlamentaria por décadas.





















































