Seis mujeres de nacionalidad colombiana, inicialmente identificadas por las autoridades como presuntas víctimas de explotación sexual tras un operativo en un complejo de villas en San José de las Matas, Santiago, han declarado que su presencia en el lugar fue voluntaria y negaron ser objeto de trata de personas o proxenetismo. Este pronunciamiento surge después de una intervención de las fuerzas de seguridad dominicanas.
Las mujeres, cuyos nombres fueron divulgados por el Ministerio Público, expresaron haber sufrido vulneraciones a sus derechos durante el proceso de investigación. Denunciaron la pérdida de pasaportes, teléfonos móviles y dinero, lo que las dejó incomunicadas. Además, afirmaron haber sido interrogadas por fiscales sin la presencia de abogados, sintiéndose "revictimizadas" por el proceso en lugar de protegidas.
Una de las afectadas, Julie B. Barros, explicó que llegaron a la villa por invitación, tras compartir en otro lugar, y que desconocían las actividades de las demás personas presentes. Sostuvieron que estaban en República Dominicana "turisteando" y que no poseen antecedentes judiciales en su país de origen, atribuyendo su situación a haber "terminado en el lugar equivocado con las personas equivocadas".
El operativo, ejecutado por la Subdirección Regional de Inteligencia (DINTEL) y el Ministerio Público junto a la Policía Nacional, resultó en la detención de 17 individuos, incluyendo 11 hombres y las seis mujeres colombianas. A pesar de las declaraciones de las extranjeras, las autoridades, específicamente el Ministerio Público, las habían catalogado como víctimas de explotación sexual.





















































