La justicia chilena solicitó a la República Dominicana la extradición de un ciudadano identificado con las iniciales J.M.M.D., acusado de formar parte de una organización criminal transnacional dedicada al tráfico de ketamina desde Perú hacia Chile.
La Corte de Apelaciones de Arica declaró procedente la solicitud al considerar que existen antecedentes suficientes sobre su presunta participación en los delitos de tráfico de drogas y asociación ilícita, por lo que remitió el expediente al Ministerio de Relaciones Exteriores para iniciar el proceso de extradición.
Según la Fiscalía chilena, la red operó durante 2024 ingresando ketamina mediante mujeres utilizadas como "burreras", vehículos acondicionados y otros métodos para ocultar la droga, que posteriormente era distribuida en la Región Metropolitana.
La investigación también sostiene que los integrantes de la organización rendían culto a la deidad conocida como la Santa Muerte, realizando rituales para pedir protección y asegurar el éxito de las operaciones de narcotráfico.
En una causa vinculada al caso, un tribunal chileno declaró culpables a 18 integrantes de la organización por los delitos de tráfico de drogas y asociación ilícita.





















































