La forma en que se expresa y lo que dice ha hecho que gane una gran popularidad que aún está por verse si se traducirá en votos. Sus videos en redes sociales denunciando casos de corrupción se han vuelto virales.
Independientemente de si capitaliza esta popularidad o no, el candidato a la vicepresidencia por el Partido Esperanza Democrática (PED), José Ernesto Fadul, es probablemente el más llamativo de todos los participantes en estas elecciones. Sus posiciones suelen ser extremas.
El doctor Fadul, como se le conoce, sostiene que en la República Dominicana "no hay democracia", ya que no hay consecuencias ni orden. Afirma que en el país, ciertas personas hacen lo que quieren, y que las libertades públicas no constituyen una verdadera democracia.
A sus 74 años, el doctor Fadul acompaña a Roque Espaillat en la posición 32 de la boleta presidencial.
Profundizando en una de las principales carencias del país, citó palabras del presidente de la Primera República Española, Emilio Castellar, mencionadas por el exmandatario Joaquín Balaguer en su discurso de toma de posesión en 1986.
Entre las principales preocupaciones que identifica en el país se encuentran la haitianización, la alimentación, la seguridad, el combustible, la salud, la educación y las altas tarifas eléctricas.
Para abordar las deficiencias en el control migratorio, Fadul propone cumplir estrictamente con las normativas vigentes sobre la materia y muestra la necesidad de más voluntad política para resolver la crisis migratoria.
Opina que se debe otorgar contratos de trabajo a los inmigrantes que llegan al país, y no permitir su ingreso como intrusos.
Respecto a la presión de organismos internacionales sobre las autoridades nacionales en relación con el tema haitiano, Fadul señaló que esto se debe a compromisos adquiridos a través de préstamos internacionales.
Finalmente, Fadul ha afirmado que puede curar el autismo, a pesar de que médicos y científicos han determinado que esta condición no tiene cura. En una entrevista con la periodista Nuria Piera, sus afirmaciones fueron desacreditadas por otros profesionales, pero él sostiene que sí puede curar el autismo.




















































