En la provincia Peravia, cerca del 60% de la población enfrenta una grave escasez de agua, a pesar de la construcción de un acueducto hace 18 años que prometía resolver este problema.
Tanto en el centro de la ciudad como en sus alrededores y áreas rurales, los habitantes llevan tres meses sin recibir agua en sus hogares.
El Instituto Nacional de Aguas Potables y Alcantarillado (INAPA) atribuye la crisis a filtraciones en el principal depósito de agua, ubicado cerca de Baní.
Ante esta situación, los residentes han protestado, exigiendo soluciones inmediatas.
Se ha anunciado que el tanque de agua entrará en mantenimiento este mes, con el objetivo de reanudar su operación a finales de marzo.
Mientras tanto, se han solicitado camiones cisterna para proporcionar agua de manera temporal a los afectados.
Fuente: El Testigo




















































