Residentes de la sección Mosquita, en el municipio de San Víctor, provincia Espaillat, expulsaron a ciudadanos haitianos de la zona y quemaron sus pertenencias. Esta acción se produjo luego del hallazgo del cadáver de José Castillo Bello, un agricultor local, quien fue encontrado con múltiples heridas de arma blanca en su finca el pasado martes 4 de agosto. Familiares de la víctima señalaron como principal sospechoso a un ciudadano haitiano que trabajaba para él.
Durante la protesta, los lugareños sacaron colchones, muebles, sillas y otros enseres de las viviendas ocupadas por los extranjeros, prendiéndoles fuego en plena vía pública. Además, advirtieron que no permitirán la permanencia de ciudadanos de la vecina nación en la comunidad, mostrando una fuerte reacción ante el suceso.
El cuerpo de Castillo Bello fue descubierto por su esposa cuando acudió a llevarle el almuerzo a la finca. El cadáver estaba oculto entre yaguas y presentaba las heridas de arma blanca. Según los parientes, el móvil del crimen podría haber sido el robo, ya que el extranjero presuntamente siguió al agricultor tras enterarse de que había recibido dinero por la venta de una cosecha de aguacates.
Fuente: Diario Libre – Edward Fernandez





















































