Este es el aviso a la Nación: dominicanos, protejamos a nuestras hijas y esposas de esos haitianos ilegales. Mi preferencia es que los 2 asesinos de Yeny merezcan la pena de muerte.
Al resto de los haitianos ilegales, buenos y malos, adultos y niños, todos deben ser deportados sin contemplaciones, cero ñoñerías; incluyendo a los representantes de los organismos internacionales injerencistas. Los extranjeros metiches y los dominicanos traidores lacayos de estos, que se vayan todos para el carajo, para que en la República nuestras mujeres, hijos, padres y ancianos puedan vivir sin miedo y en paz, como quiso Juan Pablo Duarte bajo el lema sagrado: Dios, Patria y Libertad.
El sábado 29 de agosto de 2026, a las 5:00 p.m., en La Jagua Abajo, Jánico, Santiago, Yeny Altagracia Rodríguez, de 32 años, salió de su casa a comprar la cena. Diez haitianos la acecharon, esperaron a que nadie mirara y la llevaron a un monte. Allí la maltrataron, la violaron los 2 y le dieron varias puñaladas. Después huyeron. Horas más tarde, Yeny murió.
Dos agresores fueron apresados. Los dos expresaron que lo hicieron "por gusto": los cabrones estaban en calor.
Una dominicana no pudo cruzar la calle de su casa al colmado. Eso basta para medir el Estado. Es doloroso registrar que estos horrendos crímenes contra dominicanos, perpetrados por haitianos ilegales, se hacen cada día más frecuentes.
Señor presidente Luis Abinader, usted juró ante Dios y ante el pueblo, por la Patria y su honor, cumplir la Constitución y proteger la independencia de la República. Esa independencia empieza en La Jagua Abajo, a la hora en que Yeny debió volver y no volvió.
Este crimen es fruto de una frontera abierta de par en par y sin control. Sin perímetro, el Estado no sabe quién entra y el delincuente elige la hora. Quien no identifica en la línea fronteriza, identifica en la morgue: y la mujer dominicana paga con el cuerpo inerte.
Señor presidente Luis Abinader: ¿cuántas dominicanas deben ser violadas y asesinadas, cuántos decapitados, para que usted decida modificar su política globalista aberrante de frontera abierta?





















































