El alcalde de Lawrence, Brian DePeña, suma nuevos problemas legales al enfrentar cargos estatales por grabar sin consentimiento una conversación entre dos empleados públicos en el Ayuntamiento y luego distribuirla. Los hechos, que ocurrieron en marzo de 2024, también incluyen una acusación por intimidación de testigos. Estos cargos se añaden a los 11 federales que ya pesaban sobre él.
La Fiscalía de Massachusetts detalló que DePeña instaló un sistema de seguridad privado en su oficina en 2023, el cual captó audio sin previo aviso. La grabación, que mostraba una discusión entre William Castro, jefe de gabinete, y Francisco Ureña, encargado del aeropuerto, fue compartida con al menos 14 personas antes de circular en redes sociales. Un día después de la difusión, Castro fue retirado de la administración municipal.
Las autoridades recalcaron que las cámaras oficiales del Ayuntamiento no graban sonido y que no hubo notificación pública sobre la capacidad de audio del sistema privado del alcalde. La ley estatal de Massachusetts califica como delito grave la grabación secreta de comunicaciones orales o telefónicas sin el consentimiento de todas las partes, con penas que pueden alcanzar hasta cinco años de prisión y multas de 10,000 dólares.
En total, DePeña enfrenta 14 cargos estatales por distribución de comunicaciones interceptadas y uno por intimidación de testigos, este último presuntamente cometido en agosto de 2026, según la Fiscalía General. Estos se suman a los 11 cargos federales por supuestamente desviar más de 1.5 millones de dólares en préstamos para pequeñas empresas relacionados con la COVID-19, utilizándolos para financiar su campaña, pagar impuestos personales y saldar hipotecas por 880,000 dólares.





















































