El mayor general Adán Benoni Cáceres Silvestre, exjefe del Cuerpo de Seguridad Presidencial (Cusep), reafirmó su inocencia y la solidez de las pruebas de su defensa, mientras el proceso judicial en su contra se acerca a su fase final con una posible sentencia en las próximas semanas. Tras un periodo de silencio, Cáceres fijó su posición públicamente, calificando la narrativa en su contra de "retorcida" y el caso como un "entretenimiento social".
El exfuncionario defendió la legalidad de sus acciones, asegurando que proyectos como Madre Tierra fueron iniciativas altruistas financiadas con un préstamo personal. Calificó de "absurdas" las acusaciones sobre el manejo de nóminas en el Cusep, señalando la ausencia de testimonios de fondos irregulares y la falta de documentos clave. Explicó que sus propiedades fueron declaradas y que análisis financieros distorsionaron sus ingresos y el valor de sus inmuebles.
Por su parte, el Ministerio Público acusa a Cáceres de liderar una red de corrupción que, entre 2012 y 2020, desvió fondos públicos del Cusep y Cestur. La acusación se sustenta en 2,201 pruebas documentales, 141 peritajes, 282 declaraciones de testigos y peritos, y 104 pruebas materiales, incluyendo armas, relojes de lujo, inmuebles, vehículos y dinero. El órgano persecutor solicita el decomiso de 214 propiedades, 86 vehículos de lujo y más de RD$28 millones y US$55 mil en efectivo, bienes que, según la fiscalía, generaron ingresos superiores a RD$86 millones.
Cáceres reiteró no tener "nada de qué arrepentirse" y expresó plena confianza en el sistema judicial, esperando que la verdad prevalezca. Este veredicto definirá uno de los casos más relevantes de los últimos años en la vida institucional dominicana.





















































